El hidrógeno es un portador de energía versátil, limpio y seguro que se puede usar como combustible para energía o en la industria como materia prima.

Existe una Coalición Mundial de Hidrógeno (Hydrogen Council), que nació a comienzos del 2017 en el Cumbre Económica de Davos. A fecha de septiembre de 2018 ya contaba con 53 grandes empresas, de 11 países diferentes, representando 3.8 millones de empleos y 1,8 trillones de euros en ingresos. Estos datos, en nuestra opinión, indican un creciente interés en el despliegue global de hidrógeno.

La propia coalición publicó un estudio, a finales de 2017, “Hydrogen, Scaling up” (14), en el que aseguraba: “El hidrógeno es un pilar central de la transformación de energía requerida para limitar el calentamiento global a dos grados Celsius. Para lograr ese escenario de dos grados, el mundo tendrá que hacer cambios dramáticos, año tras año, y reducir la energía relacionada con las emisiones de CO₂ en un 60% hasta 2050 incluso a medida que la población crezca en más de 2 billones de personas y billones de ciudadanos en mercados emergentes se unan a la clase media global”.

Para ayudar a esa transformación, en diferentes áreas, el hidrógeno juega un papel importante: es un portador de energía versátil, limpio y seguro que se puede usar como combustible para energía o en la industria como materia prima. Generando cero emisiones en el punto de uso, puede producirse a partir de electricidad (renovable) y de combustibles fósiles reducidos de carbono. Los usos del hidrógeno continúan creciendo, ya que se puede almacenar y transportar una gran cantidad de energía, en forma líquida o gaseosa, y puede quemarse o usarse en celdas de combustible para generar calor y electricidad.

Por lo que respecta a la demanda, relacionada con el transporte, la Coalición ve potencial para que el hidrógeno pueda alimentar de 10 a 15 millones de automóviles y 500.000 camiones para 2030. No obstante, tiene muchos usos en otros sectores, como procesos industriales y materias primas, calefacción y energía para edificios, generación de energía y almacenamiento. En general, el estudio citado predice que la demanda anual de hidrógeno podría multiplicarse por diez en 2050, a casi 80 EJ (1 EJ = 1018 J), alcanzando el 18% de la demanda total de energía.

En España, contamos con el Centro Nacional de Experimentación de Tecnologías de Hidrógeno y Pilas de Combustible (CNH2), creado en 2007 para impulsar la investigación científica y tecnológica en todos los aspectos relativos a esas tecnologías.

En relación a las compañías que forman parte de la Coalición del Hidrógeno, hay muchas del mundo del motor que están interesadas, incluso otras muchas que intervienen también en el sector, en la parte de componentes. Eso indica el interés que despierta, así como su potencial. Por citar algunas: 3M, Airbus, Air Liquide, Audi, BMW GROUP, China Energy, Daimler, EDF, General Motors, Honda , Hyundai Motor, Kawasaki, Royal Dutch Shell, The Bosch Group, Total, Toyota, Mitsubishi Corporation…